Hace ya tiempo que existen asociaciones como Girls Make Games y Women in Videogames. La primera organiza campamentos y actividades para niñas con la intención de integrarles en la tecnología y el desarrollo de videojuegos, y la segunda cree que una mayor participación femenina en la creación de videojuegos puede ayudar a conseguir mejores productos.

La labor que realizan estas asociaciones es más necesaria de lo que podamos imaginar. Según el estudio “Why Europe’s girls aren’t studying STEM)” de Microsoft, en 35 países europeos el número de mujeres graduadas en STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés) es inferior al 20 por ciento.

Esta investigación se realizó en 12 países europeos y una de las conclusiones más importantes fue que existe una franja -entre los 11 y los 16 años de las chicas- en la que se puede impulsar el interés de las niñas por las STEM, que potenciar los estímulos, la existencia de mentores y poder practicar es importante, así como tener referencias.

Además de esta última conclusión, otra muy interesante que se refleja en el estudio es que las chicas

“creen que todo es posible, pero sólo si se les trata igual que a los niños. Las mujeres jóvenes confían en que su generación será la primera en la que hombres y mujeres serán iguales en todas las áreas de la sociedad, pero reconocen que hombres y mujeres no son tratados de igual manera en los trabajos STEM. Esta desigualdad las aleja de los estudios relacionados con las ciencias”.